Llegará el día en
que la noche patee tu almohada y la sombra se ha de esconder, vergonzosa, a tu
luz artificial de veinte centavos la hora ¿Quién apagó a las luciérnagas? amigo
¿o no te acordás? ¿aquellas que atrapábamos de niños? Ahora matamos moscas en la basura cotidiana ¿Qué era eso al alcance de las manos? Yo sé que al panadero lo trae el viento y sin
embargo, todo me es ajeno. Agarremos al sueño por la cola, hombre. Pero hagámoslo. No se vaya a escapar mientras aún lo vemos.
martes, 15 de mayo de 2012
jueves, 5 de enero de 2012
Cara y Ceca
La moneda se elevaba en el aire
meneando entre tanta agonía
Malabares de un aburrido circense
Ascendía abriendo puertas al destino,
jugando con dimensiones desconocidas,
trazando líneas paralelas al tiempo
¿Se eleva hasta mostrar su cara o su ceca
a un Dios que dictamina el destino de los hombres?
Tan binaria es la disputa de los dioses;
entre el bien y el mal vivimos,
inconscientes de las luces y las sombras
Pero cuando una moneda se eleva en el aire
logramos, fugazmente, notar esos caminos.
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